El marco general europeo establece el límite al alquiler vacacional, pero no debe desincentivar una actividad clave para la economía
A partir de 2026, la Comisión Europea comenzará a aplicar un reglamento actualizado para supervisar las plataformas de estancias de corta duración, entre ellas Airbnb o Booking. La principal consecuencia será el refuerzo del papel de los gobiernos locales en la gestión turística y en su impacto sobre el acceso a la vivienda.
El Reglamento sobre Alquileres de Corta Duración se integra dentro de la futura Ley Europea de Vivienda Asequible y pretende ofrecer respaldo legal a los municipios que afrontan una elevada presión residencial. La UE no plantea eliminar el alquiler vacacional, un sector que entre 2018 y 2024 creció un 93%, sino dotar a las administraciones de instrumentos para modular su expansión allí donde resulte necesario.
Según la Comisión, el objetivo último es incrementar la oferta de vivienda, estimular la inversión y proteger a los colectivos más vulnerables, especialmente en áreas urbanas saturadas y destinos turísticos consolidados.
Más info: https://www.inmonews.es/bruselas-legisla-alquiler-vacacional-futuro/